Chain of Events

Todo empezó hace unos días. Estaba solo, escribiendo en la oficina de un amigo, en un gabinete de psicología. Al irme y accionar el mecanismo de cierre de la persiana, me di cuenta de que había alguien: no podía cerrarla, estaba sentado en el rellano, leyendo, y bloqueaba la entrada. Era la primera vez que lo veía.

Era un indigente, sin recursos para estar en otro sitio mejor. Llovía y ese era un buen refugio para sentarse en las horas en las que no puede estar en el albergue.

Pero de todo esto me enteré después, ese día simplemente le pedí que se levantara, que me dejara accionar el cierre.

El que lo hiciera sin ningún tipo de queja, recogiendo ordenadamente sus cosas en una mochila me persiguió todo el día. Seguía viendo sus ojos azules y su mirada limpia, sumisa, resignada. ¿Por qué no puedo ayudar?¿Por qué me bloqueo?¿Por qué huyo?

Desde la moto, le vi andando por la acera, unas calles más allá.

Días después estaba allí otra vez. En silencio, leyendo. Por el tipo y el grosor del libro, parecía un clásico pero estaba en cirílico, no estoy seguro.

-¿Me dejas bajar la persiana? Pero esta vez añadí: –Te invito a un café.

Hace unos años, un amigo cónsul de la embajada Española en Ucrania, casó al hermano de mi mujer en Kiev. Algunos diplomáticos tienen la potestad de casar, en determinadas circunstancias son jueces también. Aprovechando la boda, pasamos unos días allí.

No estuvimos en Kamianets-Podilskyi, de donde Nicolai me enseño en la pantalla del móvil era originario, pero hablamos de otros sitios en Ucrania aquel día. También hablamos de su decisión de venir a España, de su ex-mujer, de su hija que no ve en años, de su vida en albergues, de su gangrena en el pié, de su supervivencia día a día. De esa otra realidad.

Le ayudé financieramente, pero quizás mayor ayuda fue el momento que pasamos hablando, con un café. Con mis preguntas, le recordé lo que es que alguien se interese por tu vida, por tus orígenes, por lo que eres y crees. Un sentimiento que había olvidado hace tiempo.

Y es aquí donde se enlaza el segundo eslabón de la historia. Donde Jaume, el Director del gabinete, propone a la psicóloga en prácticas que lo trate:

Este paciente va a ser el 40% de la evaluación de tu stage.

-Probablemente tenga problemas con la bebida, no encuentre un trabajo etc… pero no quiero que le ayudes con eso. Quiero que le ayudes a darse cuenta de que no se merece estar en la situación en la que esta. Que se dé cuenta que no pertenece al grupo que debe resignarse a su destino. El grupo de “la vida es así y es lo que me ha tocado”. “Eso es lo que valgo”.

-No.

-Quiero que le saques del círculo.

Jaume es bueno. Nicolai tiene suerte.

Nunca sabes una 1ra acción lo que puede activar. Hasta que no das el primer paso, nada se desencadena.

Ese día, al volver a casa en la moto, volaba. Aun yendo a 50 Km/h. Lo había leído muchas veces y creía haberlo asimilado, lo tenía claro. Pero nada como sentirlo en primera persona. Ayudar es lo más importante. Es lo que nos salva. Lo que da sentido a la vida.

El acumular, presumir y el no compartir son lo contrario.

Identifica tu círculo.

Y sal.

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6 respuestas a Chain of Events

  1. mack009 dijo:

    Gran post me ha llegado al corazon.

    Gracias

  2. Borja Aguirre dijo:

    Hola, Unai,
    te escribo este comentario no tanto para que se publique, sino para ti, porque sé que los lees (también por eso me permito escribirlo un poco largo).
    Soy trabajador social, trabajo para gente como Nicolai, a la que veo todos los días. También soy alguien muy preocupado por la macroeconomía y las nubes amenazadoras que veo en el horizonte (o sobre nuestras cabezas) y por eso te leo siempre que publicas algo.
    Tras leerte, me sale decir que, en mi opinión, ayudar es muy difícil, pero lo importante es ser honesto con la gente y con uno mismo; y por eso me ha gustado mucho el último post que has escrito.
    Digo que ayudar es muy difícil, o al menos conseguir resultados positivos, sobre todo con personas ‘excluidas’ como Nicolai. Cada año que pasa lo veo más claro. Nunca podemos controlar los efectos secundarios de lo que hacemos, y muchas veces hay que contemplar con resignación cómo nuestras buenas intenciones se van al garete o incluso causan perjuicios a las personas a las que intentamos ayudar. Como otro efecto secundario, a veces los educadores sociales también pasamos del amor al odio rápidamente, culpando a estas personas de nuestro fracaso en ayudarles. Todo es muy complejo en estos sub-mundos.
    Pero también veo más claro cada año que, al final, lo más importante para hacernos personas, lo mas vital, es la “acción desinteresada”. Todas las grandes espiritualidades y sistemas éticos insisten en ello. Salir del egoísmo y hacer algo por los demás. Es lo que nos hace estar vivos.
    Lo demás, quizá no es cosa nuestra.
    No digo nada nuevo porque es lo mismo que dices en tu post. Por eso, quería decirte que este blog que escribes también es una forma de ayudar. Tienes, al escribir, un punto de ‘desinterés’ que se percibe, y que yo pienso que lo hace muy valioso a los ojos de mucha gente.
    Me he identificado mucho con lo que has contado, pese a nuestras diferentes ‘misiones personales’. Probablemente discrepemos en algunos aspectos teóricos; por ejemplo, creo que el individualismo y la meritocracia son sistemas que no ayudan a los ‘Nicolais’ de nuestra sociedad. Y algunas de las escuelas económicas que mencionas (no sé si son tus favoritas o no) están cerca de ese individualismo. Pero creo que en lo importante ya lo tienes: saber mirar por encima de uno mismo para ver otras cosas.
    Pues nada más; aunque no lo parezca, este comentario solamente iba destinado a agradecerte tu blog y a animarte a que sigas escribiendo así.
    Un saludo y,… ah, Aupa Athletic. 😉

  3. Deckard dijo:

    Eres un buen hombre, Unai. Ojalá mucha más gente pensara y actuara como tú. Personalmente, creo que se avecinan tiempos oscuros para la humanidad: crisis económica, energética, alimentaria… Si logramos desprendernos del individualismo, el egoísmo y la avaricia que nos han inoculado hasta la médula, y aprendemos de nuevo a ayudarnos y a cooperar, puede que haya alguna esperanza. Si no lo logramos, acabaremos autodestruyéndonos… Siento ser tan pesimista, pero es lo que creo.
    Un abrazo.

  4. Unai Gaztelumendi dijo:

    Hola Borja,
    Gracias por el comentario. No sé si preferías que no se publicara, yo lo he hecho porque me parece que contribuye en esta pequeña comunidad nuestra. Lo he leído varias veces, me ha gustado mucho.
    No puedo contestar con el desarrollo que a mí me gustaría a cada punto, aunque son todos interesantes, tengo que elegir. Elijo “lo difícil que es ayudar”.
    No tengo la experiencia de campo en 1ra línea que tú tienes. Pero me hago una idea. Cuando el episodio de Nicolai se fue enfriando, te confieso que no pude evitar que me viniera una sensación de ingenuidad; de sospechar que la batalla es mucho más a largo plazo y que aunque empezamos bien, solo es el principio. Que hace falta mucho más compromiso y dedicación. Y fuerza. Todavía estoy en la fase de saber si tengo todo eso.
    Y rápidamente, respecto a discrepar sobre las diferentes escuelas económicas, te recomendaría dieras una oportunidad a esas individualistas (menos las basadas en los meritos); aunque yo las definiría más como libres, directas, humanas, de mercado (en su acepción original, no la prostituida). Yo he luchado mucho, cerrando un libro a medio leer y guardándolo enfadado por las ideas “capitalistas” egoístas que exponía. Para luego volverlo a abrir, no pudiendo negar su lógica.
    Muy poca gente está preparada para los nubarrones en el horizonte que comentas. Los nubarrones son cambios y no tienen porqué ser malos si sabes interpretarlos bien. Mi intención es seguir ayudando en esta tarea.
    Keep up the fight
    Unai

  5. Unai Gaztelumendi dijo:

    Hola Deckard,
    Inmersos en nuestras circunstancias y en el entorno que nos ha tocado vivir es normal que pensemos en tiempos oscuros. Pero con perspectiva, creo que han habido tiempos peores. Piensa en una guerra civil, luchando contra tu hermano. En la posguerra, con los recursos justos para sobrevivir. O en la autarquía posterior, un periodo de cero posibilidades de desarrollarte, de dar rienda suelta a tus inquietudes. Nos quejamos de las escuchas de la NSA, pero el control y la represión entonces era peor.
    ¿Puedes imaginar la tensión y el miedo en el episodio de la crisis de los misiles de Cuba? ¿En Defcon 2? La gente invirtiendo en refugios nucleares y comprando comida enlatada. Seguro que entonces tampoco se veían muchas salidas.
    Yo creo que las cosas se repiten y que la humanidad ha estado al límite varias veces. Y ha solido saber buscar el camino.
    Los cambios son oportunidades también.

    Saludos

  6. Deckard dijo:

    Gracias por tu respuesta, Unai. Como ya te comenté, me preocupa mucho el tema del peak oil y el agotamiento de los recursos. Y creo que es esto lo que marca la diferencia entre esta crisis (en mi opinión, más que crisis, colapso) y otros momentos oscuros de la historia… Desde hace 6.000 años ha habido guerras, hambre, pestes, estados represivos, sistemas de dominación política y económica… pero siempre había tierra suficiente para cultivar, materias primas, recursos energéticos (aunque estuvieran mal repartidos)… Ahora, por primera vez en la historia humana, y debido a la “burbuja energética” de los combustibles fósiles, la población humana supera la capacidad de carga del ecosistema planetario… Quiero decir que el sistema monetario del petrodólar se podrá sustituir por otro, incluso el capitalismo puede ser reemplazado por otro modo de producción, pero lo que no podemos hacer es mantener la extracción de petróleo (que ya desciende al 6% anual según la AIE), y la consecuencia más grave y directa de ello es que no se puede mantener el ritmo de producción de alimentos… Por eso creo que el mayor problema al que nos enfrentamos ya a corto plazo es alimentario… En fin, perdón por desviarme del tema…
    Sobre lo que comenta Borja del “desinterés”, me ha recordado mucho a un “filósofo” español que descubrí hace poco, Félix Rodrigo Mora. Él dice que la noción de “interés” es la quintaesencia del pensamiento burgués, y es evidente que es la lógica del interés personal la que impera en la sociedad (sobre todo en la nuestra occidental): ¿qué saco yo de esto? ¿me sale más barato? ¿puedo tener más por menos?, etc. También dice que una revolución emancipadora no será posible hasta que no superemos esa lógica… Os dejo una charla suya, por si os apetece conocerlo.
    Saludos.

    http://www.youtube.com/watch?v=MKYwCEPBR78

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