Nuestro oro en el Banco Central

El FMI permite (pero no exige) que los Bancos Centrales contabilicen en la misma línea, sin separar en mayor detalle, el stock de oro físico y el oro “a cobrar”. No solo incluyendo depósitos y préstamos sino swaps etc… y demás operaciones complejas con este oro.

El detalle completo de esta contabilidad que sugiere el FMI está aquí.

Abajo el último Consolidated financial statement of the Eurosystem.

Solo algún país como Portugal (y recientemente Alemania debido a la presión popular), separa la información entre el oro realmente en posesión del Banco Central y lo que se ha prestado.

Esta “directriz” del FMI aun siendo incomprensible y yendo en contra de los principios generales contables, es mayoritariamente aplicada. ¿Os imagináis que en el balance de vuestra empresa fusionarais el saldo de caja y bancos con el de deudores y cuentas a cobrar en una sola línea? ¿Qué auditor permitiría algo así? ¿Qué auditor consideraría dinero en el banco igual que una reclamación a cobrar? No supone ni el mismo grado de liquidez, ni de riesgo, ni de solvencia.

Pues exactamente eso hacen los Bancos Centrales con el oro nacional; consideran igual aquel que tienen en la bóveda de su caja de seguridad y aquel que han prestado a terceros. Ahora bien, el FMI, BCE y la FED no son estúpidos, saben que dinero en la cuenta no es lo mismo que la deuda que tienes que cobrar a Manolo. Alemania, sin ir más lejos, sabe lo difícil que es repatriar unas Toneladas de oro desde NY. Y eso que es suyo, Alemán, ni siquiera está prestado.

Entonces deductivamente podemos concluir que el FMI, BCE y la FED intencionadamente quieren que no se detalle cuanto oro hay en stock y cuanto se “ha prestado”. Ya que ciudadanos (el oro es de ellos, no lo olvidemos) inquietos podrían preguntar cosas como:

1. ¿Cuánto de nuestro oro se ha prestado, a quien, en qué términos y por qué?

2. El que queda en stock, ¿dónde está depositado, quién y cada cuánto se audita?

3. El prestado, ¿por qué se prestó? ¿Quién tomó la decisión, España (o cualquier otro país individualmente) o siguiendo la coordinación de alguna entidad superior? ¿Si es la 2da, por qué? ¿Qué se buscaba coordinando estas acciones?

4. ¿Está el BIS involucrado de alguna forma en estas transacciones?

5. El receptor del préstamo, ¿ha utilizado apalancamiento, algún tipo de derivado con el oro recibido en préstamo?

Ah, y otro detalle contable más. El oro se multiplica.

El FMI permite que un oro que ha sido prestado, esté en el activo del prestador además de en el activo de la parte contraria. Por ejemplo, si la FED presta oro a un Bullion Bank (HSBC por ejemplo) y éste lo vende en el mercado a Warren Buffet, el oro está en la FED y en Berkshire Hathaway a la vez! Y sabiendo la tendencia de nuestros amigos los Bullion Banks de vender varias veces (hasta 92:1, pag 58 del report) el mismo metal, el milagro de la reproducción áurea es completo.

Sería fácil acallar a “conspiracionistas” como yo, simplemente publicando datos y transacciones sobre nuestro oro transparentemente. Permitiendo auditorías (la última del oro en la FED data de los años 60, por cierto).

Como decía Louis Brandeis, en su Other People’s Money and How Bankers Use It (1914): Sunlight is said to be the best of disinfectants.

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2 respuestas a Nuestro oro en el Banco Central

  1. Juan dijo:

    Hola Unai,

    el tema está en que hay o somos muy pocos los “conspiranoicos” si se me permite la expresión, y la transparencia brilla por su ausencia. Han estado deprimiendo el precio del metal áureo durante todos estos años, pero poco a poco el sistema se viene abajo. Veremos cuánto dura esta farsa.

    Si fuésemos más voces para presionar…

    Saludos!

  2. Unai Gaztelumendi dijo:

    Hola Juan,

    Estoy terminando el libro “The Gold Cartel” de Dimitri Speck.
    Una explicación detallada de las manipulaciones, desde un punto de vista estadístico.
    Te lo recomiendo, te gustará.

    Saludos

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