Time Decay

Cuanto menos escribes mas cuesta hacerlo. Dice Paul Auster, un escritor que me gusta mucho, que eso de la inspiración está bien; pero que él desde siempre, trabaja muchas horas en su despacho en Brooklyn y no crea un libro juntando notas escritas en días sueltos paseando por Central Park. Dice que dedica igual o más tiempo a escribir que cualquier empleado con horario fijo.

La idea es que cuanto más ejercitas una disciplina, artística o no, mejor es el resultado final. Yendo más allá, diría que algunas disciplinas requieren miles de horas de trabajo, y que sin ellas, seremos mediocres, tengamos facilidad innata o no para destacar.

Por otro lado leí que Stendhal escribió la Cartuja de Parma en 2 meses… así que la inspiración y el talento parece que a veces pueden desembocar en obras maestras también. Sin mucho esfuerzo.

No es este el debate que hoy quiero presentaros, esta intro es para advertiros que no ejercito la escritura demasiado últimamente y probablemente así como la cantidad, la calidad se vea afectada. Ya que respecto al talento, me temo que soy de los del primer grupo: para encontrar un poco, necesito trabajar. Mucho.

So please, bear with me ahora que empiezo a desarrollar lo que ronda por mi cabeza.

¿Os habéis preguntado alguna vez porqué el tiempo pasa cada vez más rápido?

No hablo de una expiración, de la pérdida de valor acelerada de una opción, ni de ninguna griega. Hablo del tiempo a medida que nos hacemos mayores.

Mi madre, cuando cumplí 20 años me dijo: “Unai, ten cuidado que a partir de ahora los años pasaran de dos en dos”. Siendo una frase inocente, me llegó. Quizás por el toque de solemnidad (cosa que en casa siempre hemos odiado y al lo que nunca se ha recurrido) y forma de decirlo. No la digerí en el momento, hizo falta otro estimulo (los humanos solo aprendemos si tenemos suerte de estar receptivos en el momento del mensaje adecuado, cosa difícil) unos años más adelante para que se quedara en mi para siempre.

Hoy parece que va de madres y padres, porque indirectamente fue a través de mi padre, por su afición al cine lo que lo provocó. En el tercer o cuarto pase de “lo que el viento se llevó” me impactó una frase grabada en la entrada de la finca de los Wilkes, Twelve Oaks, en la escena de la fiesta al aire libre inicial. Desde entonces, siempre está en mí.

Do not squander time, that is the stuff life is made of.

Solía ver cine en casa solo (al cine comercial también me gustaba ir solo) en un estado de atención especial que una buena película siempre me provoca. Entonces mas, era muy romántico y el cine me atrapaba 100%. Ese estado probablemente ayudo a que el mensaje se juntara con lo que se removía ya dentro de mí. Luego me enteré que la frase era de Benjamin Franklin y que el mismísimo David O. Selznick pidió que se pusiera en la escena.

Do_not_squander_time

Antes de explicaros en lo que trabajo día a día para ser compliant con la frase, vamos intentar ver primero que sentido tiene.

He leído que hay muchas teorías sobre este fenómeno de que el tiempo pasa más rápido a medida que nos hacemos mayores. Una de las más interesantes dice que es debido a que cada unidad de tiempo adicional que vivimos representa una menor parte del total que hemos vivido. Es decir, para un bebé, cuando cumpla el año, será su primero: ha vivido el 100%. Pero el año en el que cumpla veinte, ese año representará un 5%. Esta lógica no la debemos de procesar conscientemente, pero parece que inconscientemente nos afecta.

Pare el bebé, toda experiencia en ese 1er año es nueva: su cuna, madre, leche… por eso le parece que el tiempo pasa despacio: viene de un 0% de experiencia en el mundo (menos la parte que su madre le transmitía siendo un feto). Además, su visión es un mundo estático, no tiene referencias para ver el cambio. Su cuna, madre, leche… son el mundo, no hay nada más.

Pero a medida que crecemos, somos conscientes del paso del tiempo y cada año que vivimos representa un menor porcentaje de experiencia vital. Por eso pasa más rápido, es una menor parte de nuestra vida. El 2do año del bebé representa la mitad de su vida, no la vida entera del primero. Yo tengo 42 años: cuando cumpla 43 el año que viene, este último año pasado, habrá representado un 2,3% de mi vida.

Puede que esto explique la sensación de que se nos escapa la vida.

Fin de la parte depresiva.

Abro la que lo combate:

Los párrafos de arriba son una interpretación relativa, una percepción subjetiva. En términos absolutos, un año es un año. El 1ro o el cuadragésimo-segundo.

Y yo es así como sigo el dictado de la finca de Ashley Wilkes, amor platónico de Scarlett O’Hara: vía lo absoluto. Aunque represente un 2,3% de mi vida, hacer que sea el 100%.

Venciendo la pereza y esforzándote en lo que te gusta

Rodearte de gente que quieres y que te aportan, huyendo de los que te quiten energía (aunque sea gente cercana)

Siendo tu mismo, genuino, aunque seas diferente y te cueste muchas veces

Sin dedicar tiempo a deportes de masas ni fiestas patronales estúpidas

Divertirte y reír porque lo sientes de verdad, no porque en esa situación se supone que es lo que debes hacer

Hacer caso al tópico de “vivir el momento”. En una cena y una buena charla con un amigo, olvídate que mañana tienes que coger el avión a las 6AM. Olvídate de ese cliente que no te paga

Aplica tu mente a lo importante, elabora un plan que te posibilite momentos puros y libres como el del párrafo anterior

Need Little, want less, love more

Planificar todo menos, dejar de proyectar mi vida ideal futura y saborear más el presente, son asignaturas pendientes.

Seguro que en vuestra vida os habéis encontrado con momentos como los míos. No los apartéis, son señales importantes. Haced cambios cuando sea necesario. Ya. De otra forma, vuestro tiempo será relativo y acelerará la pérdida de valor igual que una opción cerca de vencimiento.

Con la vida comprada, no expiremos out of the money.

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3 respuestas a Time Decay

  1. Claudio Vargas dijo:

    Así es Unai…

    A partir de los 40 la vida pasa muy rápido. John Lennon decía que la vida… “La vida es lo que pasa cuando estás haciendo planes”. Los jóvenes no hacen tantos planes como los mayores; que son los que los ejecutan realmente. Y no sé, quizá por eso la vida nos pase más rápido.

    Un abrazo amigo

  2. Unai Gaztelumendi dijo:

    Claudio,

    Por lo menos estamos viviendo momentos interesantes, aunque pasen rapido.

    Y la quiebra del sistema financiero, no es algo que le toque a todas las generaciones…

    Cuando Nixon quebro Bretton Woods no habiamos nacido pero el siguiente probablemente lo veamos en primera linea.

    Abrazos amigo

    Unai

  3. Hakim dijo:

    Unai,
    Le agradesco su trabajo y talento… En efecto, Hay que invertir por todos los medios esta ley universal, ley de la sensación o ley de Weber- Fletcher.
    Bien à vous

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