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Razones por las que apoyo la independencia catalana

Para un post sensible y polémico como este, lo primero es buscar la música adecuada: Jeff Buckley y su Hallelujah van como anillo al dedo. Jeff (y su padre Tim) vivieron vidas polémicas, especialmente todo lo que rodea su muerte, y a la vez es sensibilidad en estado puro. Además, sus acordes ayudan a bajar la tensión del asunto.

Así que vamos allá.

No tenéis que estar d acuerdo con lo que leéis en este blog; de hecho, me gusta provocar y encender posiciones encontradas. Bien argumentadas es un placer recibirlas, creo que es lo mejor contra el sesgo de confirmación: es la fuente principal para el criterio y la opinión fundada.

Las opiniones no elaboradas, cacareos que reproducen el mensaje interesado de otros, me atraen menos.

El ángulo en el que se basa mi apoyo al movimiento independentista catalán, no se deriva de mis orígenes. Se que mi nombre y apellido (y otras cosas de mi juventud) automáticamente me encasillaría en Euskaldun en favor, como no, de independencias contra el estado opresor español. Predicar contra el sesgo de confirmación, el adoctrinamiento y luego estar a favor de Catalunya basado en argumentos abertzales, no tendría sentido y haríais bien en dejar de leer este blog con tantas cosas interesantes que hay ahí fuera y el poco tiempo del que disponemos.

Ya sabéis que mi ideología es mayormente libertarian. No entiendo el sentimiento de España o Euskadi. No comprendo el argumento España debe estar unida e impedir bajo ningún concepto que el territorio catalán puede desgajarse. Porque lo dice “la ley” (tema para un largo post). Creo en la unión, pero los motivos de ésta deberían ser entendimiento, ideas comunes, nichos de lecturas de la vida afines. Yo con la mayoría de gipuzkoanos no me entiendo, tenemos poco en común: ni en religión, ni en educación, ni en salud, ni en dinero, ni en planteamientos vitales. Estas áreas son cross-territorio: no hay ninguna nación que las englobe. Mi país se compondría probablemente con varios de los que estáis leyendo esto más otra gente dispersa en el mundo. A lo largo de mi existencia, he vivido (no visitado, considero vivir residir permanentemente más de un año en un sitio) en san Sebastián, Oviedo, Madrid, Mallorca, Dublín, Paris, Ginebra y nunca he considerado el paquete entero: no me siento asturiano o parisino. Esa definición es territorio-nacional y te meten en el mismo saco mucha gente (la mayoría) con la que no tienes nada que ver o incluso son desagradables. Muchos parisinos lo son: ahora, hay algunas perlas con las que congenias y se convierten en amigos de por vida, como ha sido mi caso.

Entiendo que la mayoría no basa la unión en estos mismos criterios: los hay que fundamentan “España” en razones históricas, idioma, solidaridad (tema para un largo post II). Yo no me atrevería a imponer esto contra un movimiento independentista. Otros creen que tras la independencia habría ciudadanos de 1er y 2do orden: los de ocho apellidos catalanes siendo la élite y detrás los “inmigrantes”. Y yo repito lo dicho antes: esto no va conmigo porque mis criterios de unión no son sanguíneos o si tal o cual familia lleva X o Y generaciones en un sitio. Conozco vascos endogámicos con los que nunca en la vida me uniría para nada, y apartar gente brillante y talento por tener un origen determinado es una burrada frontal a mis creencias.

Cuanto menor es un territorio, menos poder tiene un gobierno sobre él. Todo aquello que apoyen burócratas unelected como J.C. Juncker, Draghi, Barroso… y exbanqueros Rothschild treintañeros salidos de la nada que nadie se pregunta cómo consiguen ser presidentes de países G7, no es bueno para ti. Suele ir en contra tuya, a tu costa. Si ellos hacen campaña contra la independencia, tú debes apoyarla: o por lo menos estudiar concienzudamente antes de salir con una bandera española por ahí (ellos viéndote por la TV encantados, pensando en lo bien que se autorregula el rebaño).

Cuantos más territorios independientes y gobiernos dispares haya, más opciones para ti para aprovecharte. Cambia, elige, vete donde mejor creas que se vive y más afín sea con tu lectura de vida. La homogeneización, la comunidad europea, es una trampa, un cercado bovino. Sin alternativas, solo folclóricas y fumbolisticas. Se que este argumento, para la mayoría de mis amigos no es válido: siguen en el sitio donde nacieron, a piñón, sin plantearse si hay algo mejor. Estas son las cartas que me han tocado y tiran para adelante, ajenos al origen de muchos de sus problemas. Como aquel con una madre toxica.

La competición entre gobiernos es sana. Y debería darse más, no la centralización de poder española o europea. Imponiéndola y nosotros acatando sin alternativa. Y voy más allá: si después de Catalunya, llegara un movimiento secesionista de Girona, de la costa brava o de Cadaqués seria perfecto. Y lo mejor: que el secesionismo llegara al individuo.

Murray Rothbard, uno de los autores austriacos más claros y que más me gustan, en favor de toda secesión por supuesto, decía: el argumento que los controladores-unionistas esgrimen en contra es que llegaríamos a una anarquía. Y planteaba: ¿pero no es anarquía la relación entre gobiernos actualmente? ¿No es anarquía la relación de España y Tailandia? (más allá de alguna embajada y acuerdo comercial puntual). No hay gestión supranacional entre los dos países, no hay gobierno. ¿Por qué se admite a ese nivel y se prevé caótico entre Albacete y Catalunya?

¿Dónde es la libertad económica mayor? En Suiza, Singapur, Mónaco, Liechtenstein, Luxemburgo… No en mega países sino en pequeños territorios. ¿Tendrá alguna relación que sean los más prósperos también?

Suiza es un estado confederado, vivo desde hace 3 años aquí. Cada día aprendo algo de cada cantón y de la organización y libertad que los ciudadanos gozan. Ningún suizo querría unirse a proyectos fallidos como la CE (fallido para el individuo, para la elite es un triunfo). Lo han dejado claro varias veces, they know better.

One world money, one world government. El sueño húmedo de las élites titiriteras controladoras. El fin del camino, de la Shock Doctrine.

Visto lo visto, no hay esperanza. Ahí vamos. Prepara a tus hijos. Enséñales a bañarse en la zona delimitada en la playa: lo demás no es para su uso y disfrute. Así lo ha organizado alguien por encima (por su bien, claro está).

PS: Siento decepcionar a los que esperabais senyeras e ikurriñas en el post.

 

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